En el viaje hacia el sur, el Sol transita hacia su descanso en el solsticio de invierno…
la vida se repliega ante la creciente ausencia de su cálida luz y
la naturaleza toda se desprende de la exuberancia de la forma para esperar,
en la quietud de la esencia, un nuevo renacer.
Como humanidad ya hemos olvidado
aquella sabiduría ancestral que nos mantenía
sensibles y abiertos al misterio de la Luz.
Ajenos a los ritmos celestes
cegados por un sinfín de luces artificiales
ya no hay tiempo para la quietud
ni espacio para lo interno…
destruimos así, la armonía de las cosas.
Pero quizás aún podamos oír el mensaje de la Luz
que con su cíclico renacer nos susurra…
VIVE LUCIDAMENTE
Quiero pensar que en esto consiste la NAVIDAD
Te deseo
una NOCHE, una NAVIDAD
y un AÑO 2024
llenos de SALUD, PAZ, AMOR y SABIDURÍA
Rafael
