Un raro acontecer cósmico marca el día en que se celebra el solsticio de verano de este año y el segundo Día Internacional del Yoga. Una explosión de luz iniciará el comienzo del estío, en el hemisferio norte. La luz, como expresión de su esencia, el fuego, representa en toda tradición, el símbolo de lo sagrado, de la transformación, de la purificación y también del Conocimiento, del Intelecto y la Conciencia. Sin duda, el 21 de junio va a ser el día mas luminoso del año, como si el Sol y la Luna se hubieran puesto de acuerdo para no dejar tregua a la oscuridad, y sumarse a la luz interior que se proyectará al mundo desde cientos de miles de consciencias, en el segundo Día Internacional del Yoga.
El solsticio de verano, señala el punto más alto que alcanza el sol en el cielo, y es por tanto el día mas largo del año. Desde la antigüedad ha sido celebrado por todas las culturas en rituales que trataban de sintonizar y armonizar el microcosmos del hombre y la tierra con los ritmos celestes del macrocosmos. Vestigios de rituales paganos que han llegado a nosotros, rescatados, tergiversados y cristianizados por la Iglesia, en un afán de "divinizar" lo que en la mayoría de los casos ya era sagrado de por si. De los rituales a la diosa Juno, esposa de Júpiter, en la mitología romana, diosa de la maternidad y capaz de lanzar rayos, al igual que su consorte, debe su nombre el mes de junio, y también la Noche de San Juan. Una energía maternal, nutritiva pero poderosa, transformadora, marca los días del mes del solsticio, donde la luz y el calor invaden de vida la naturaleza.
Como decía, en un raro acontecer, que no sucedía desde hace 7 décadas, la luna tomará en el ocaso de su hermano, el sol, el relevo de perpetuar la luz. La luna llena, con su luz tranquila, apacible, refrescante, femenina, nos invita a la meditación y contemplación de los ritmos del cielo.
Esta noche, no te duermas todavía, espera...déjate invadir por la belleza del universo en que vivimos. Ante su magnitud y su grandeza, los eventos de la vida se relativizan, ¿qué importancia pueden tener en su presencia? Piensa..., pero no con la mente habitual, cómo puedes volverte significativo para este universo; piensa..., cómo puedes formar parte de él conscientemente; piensa..., cómo tu vida puede servir a un propósito más allá de ti mismo, a un propósito cósmico. Espera... esta noche, no te duermas, todavía.
