EL SILENCIO MENTAL: EL PORTAL AL DESPERTAR

yogah citta vritti nirodhah     Yoga es el aquietamiento y trascendencia de la actividad de la mente”.      Yogasutras de Patanjali I.2

Si aspiras a la Libertad entonces debes entrar en NIRODHA, parar tu mente y salir de los condicionamientos que operan en ella. No hay libertad si la percepción pura se encuentra distorsionada por la memoria y la acción resultante, por tanto, se convierte en re-acción. Cuando a través del no esfuerzo entras en el silencio mental, acontece una experiencia única: te das cuenta de que el Silencio nada tiene que ver con la pasividad o el embotamiento de la mente, sino con una Fuerza, una Claridad y una Presencia que impregna toda tu experiencia.

Ese estado silencioso llena de energía tu sistema nervioso; sin embargo no es una energía de activación, agitación o excitación,  sino de paz, de calma, de serenidad. Esta fuerza o energía vivifica y purifica cualquier tensión, estrés o experiencia traumática depositada en tu memoria y produce tal equilibrio y sintonía en tu sistema nervioso vegetativo, que toda tu salud se optimiza, porque el prana (la energía bioeléctrica) y el flujo nervioso llega de manera mas intensa a tu organismo y se almacena en tus células. Cuando estás sometido a la actividad mental habitual, la energía se dispersa y se exterioriza y el prana abandona tu interior, desvitalizando tu cuerpo y tu mente.

En el silencio mental tu atención está bien despierta, tu conciencia lúcida y tu percepción limpia, de tal manera que puedes conocer y entender significados más profundos y auténticos de aquello que se encuentra en tu campo atencional. Esta clase de atención, no desgasta, no agota tu sistema nervioso en el sentido que lo hace tu atención ordinaria, sin embargo requiere para su funcionamiento de una energía de altísima calidad que no siempre está en cantidad suficiente en el organismo y por tanto, esta alerta y atención acrecentada, no puede ser lograda fácilmente, ni mantenida mucho tiempo, fuera del espacio de silencio meditativo.

En ese estado de aquietamiento, los pensamientos se vuelven cada vez mas distantes, tenues y empiezas a percibirlos como si fueran olas en la superficie del océano calmado de tu mente. Te das cuenta que no pueden atraparte, porque se muestran externos a ti y claramente percibes que no eres el pensamiento.  Si el estado de Silencio se profundiza, llega un momento, en que éstos desparecen pero sin embargo, tu no dejas de estar consciente: ¡no hay pensamiento, pero hay consciencia! Una consciencia que adquiere el rango de Presencia, pues empiezas a reconocerte, a identificarte con lo que siempre ha estado detrás del flujo incesante de los pensamientos y que es Pura Observación. Este Testigo, este Observador, es la Conciencia Trascendental, y constituye tu verdadero Ser, tu naturaleza más esencial. Cuando la vida la vives desde el Ser, te encuentras en un estado de Gracia que la Tradición denomina YOGA.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *