En nuestro Hemisferio, el viaje del Sol hacia el sur, alcanza su zénit en el solsticio de invierno. Su luz se repliega hacia dentro iluminando los mundos internos y sumiendo, la naturaleza externa en su ausencia.
Dice la Tradición que el tiempo en el que el Sol retorna, es un tiempo propicio para purificar lo interno, iluminar la sombra, desvelar lo oculto…
Si has hecho bien este trabajo
cuando el sol duerme,
ahora, en el nuevo periodo que recién comienza, toca despertar con él, en el amanecer de la luz.
Quiero pensar que nuestra navidad guarda aún, la esencia de ese antiguo conocimiento que sabe del misterio de la luz…y que nos dice que la Navidad no es nuestra, pues pertenece al Sol y al milagro de su luz.
Te deseo
una NOCHE, una NAVIDAD
y un AÑO 2019
llenos de SALUD, PAZ, AMOR y SABIDURÍA
Rafael
